La Causa del Padre McGivney

En 1997, el arzobispo Daniel A. Cronin, de Hartford, Conn., abrió la causa para la canonización del Padre McGivney. El padre dominico Gabriel O'Donnell (derecha) fue nombrado postulador, o promotor, de la causa. A lo largo de los siguientes tres años, en cooperación con los Caballeros de Colón y la arquidiócesis, el Padre O'Donnell y otros compilaron el registro histórico de la vida y las obras del Padre McGivney. Unas 700 páginas de documentación, denominadas "las actas", fueron presentadas al arzobispo Cronin en marzo de 2000. Él testificó de su autenticidad y las confió al Padre O'Donnell. Ese mismo mes, el Padre O'Donnell llevó las actas a la Congregación para las Causas de los Santos, en el Vaticano.

La Congregación para las Causas de los Santos pronto testificó que se había cumplido exitosamente con las normas de la Iglesia en esta fase diocesana inicial del proceso hacia la santificación. La Congregación para las Causas de los Santos designó a un relator, o defensor, para que trabaje con el Padre O'Donnell en la escritura del positio, o argumento ampliado, para la canonización del Padre McGivney. El relator es el padre dominico Ambrose Eszer, el relator principal de la congregación, que ha mostrado un agudo interés en la causa del Padre McGivney.

El positio tiene casi 1.000 páginas, en dos volúmenes, uno con la biografía del Padre McGivney y el otro con un ensayo sobre su espiritualidad. El volumen sobre la espiritualidad está organizado alrededor de su vida de virtud. La biografía está basada en un texto preparado para la causa por Christopher Kauffman, profesor de historia estadounidense en The Catholic University of America (La Universidad Católica de América), en Washington, D.C., y autor de dos libros sobre la historia de los Caballeros de Colón.

El positio fue presentado a la Congregación para las Causas de los Santos en enero de 2002.

El 30 de junio de 2000 se completó la fase diocesana de la investigación de una sanidad milagrosa informada atribuida a la intercesión del Padre McGivney. Ese informe fue transmitido también a la congregación, donde ha estado bajo revisión por un tiempo. Se requiere un milagro para la beatificación, en cuyo momento el Padre McGivney sería llamado "Beato". Se requiere otro milagro posterior a esa declaración para la canonización o santificación.