Alimentando Vocaciones

Las familias de inmigrantes irlandeses de mediados del siglo XIX introdujeron una reverencia por el sacerdocio y las vocaciones religiosas en el tejido de la vida cotidiana. Consideraban que una vocación sacerdotal o religiosa era una gran bendición. Patrick y Mary McGivney probablemente no se sorprendieron cuando su hijo mayor, Michael, anunció su deseo de ser sacerdote.

El Padre Michael McGivney alentaba las vocaciones sacerdotales y religiosas entre sus parroquianos. De las siete cartas escritas por el Padre McGivney que se han preservado, tres tratan con candidatos para el sacerdocio y la vida religiosa.

El hogar McGivney brindó un semillero para las vocaciones sacerdotales; Michael y sus hermanos Patrick y John fueron todos ordenados para la Diócesis de Hartford. Los hermanos McGivney, a su vez, formaron una fuerte unidad familiar que alimentó el crecimiento temprano de los Caballeros de Colón.

Hoy, de forma muy parecida, los Caballeros de Colón alimentan nuevas vocaciones. Bajo el Programa de Reembolsos por Apoyo de Vocaciones (RSVP), unidades locales "adoptan" a seminaristas y postulantes, a menudo miembros del consejo o hijos de miembros del consejo. Los Caballeros mantienen correspondencia e intercambian visitas con sus seminaristas y postulantes. También ofrecen asistencia financiera, típicamente $500, de los cuales $100 son reembolsados por el Consejo Supremo de los Caballeros de Colón. Más de 2.000 unidades locales de los Caballeros de Colón apoyan a personas que estudian para la vida religiosa, contribuyendo más de 2.3 millones de dólares en apoyo. Las jurisdicciones a nivel de estado realizan una gran cantidad de programas que promueven las vocaciones.

La fundación de los Caballeros de Colón fue una expresión de la vocación del Padre McGivney como un alter Christus, otro Cristo. Él quería ayudar a los hombres católicos a acercarse a Jesús y María. Su orden fraternal sería un instrumento para el crecimiento espiritual en fe y caridad cristiana. Y sigue siéndolo.