por Alton J. Pelowski

Impresor Favorable

© Knights of Columbus Museum

La obra y el legado del Padre Michael J. McGivney no terminaron con su fallecimiento, el 14 de agosto de 1890, cuando tenía apenas 38 años.

A pesar del rápido crecimiento de los Caballeros de Colón desde que fundó la Orden en 1882, seguramente, el Padre McGivney nunca soñó que el número de miembros, las obras caritativas y el programa de seguros alcanzarían la magnitud que tienen hoy

 La Orden ha continuado creciendo y haciendo realidad el legado de su fundador, al servir a Dios y al prójimo en innumerables formas. No hay duda de que esto es digno de celebrarse, pero existe una razón más profunda por la que hoy se honra al Padre McGivney.

El Cardenal Tarcisio Bertone, Secretario de Estado del Vaticano y representante del Papa Benedicto XVI en la 125 Convención Suprema, que se celebró en agosto pasado en Nashville, Tennessee, recordó a los presentes que el Padre McGivney sabía que las obras caritativas significan muy poco si no tienen sus raíces en la fe, y lo que es más importante, al padre McGivney no le preocupaban sólo los problemas sociales, sino que fue “un hombre de la Iglesia”. Además, lo que le inspiró a la acción fue su profunda fe en Jesucristo.

De hecho, la fe y la santidad del Padre McGivney han sido el impulso para la causa de su canonización, la cual oficialmente comenzó hace 10 años, en este mes.

‘Hacen’ un Santo

 La devoción al Padre McGivney ha ido creciendo gradualmente por muchos años, junto con un mayor conocimiento de su vida. En 1982, su cuerpo fue trasladado de Waterbury, Connecticut, a un sarcófago en la Iglesia de Santa María, en New Haven, donde el Padre McGivney había fundado Caballeros de Colón 100 años antes.

El padre dominico Gabriel B. O’Donnell fue más tarde nombrado postulador de la causa de canonización del Padre McGivney. En diciembre de 1997 comenzó la fase diocesana de la causa, cuando el entonces Arzobispo Daniel A. Cronin de Hartford nombró oficialmente a sacerdotes y laicos para realizar una investigación de la vida del Padre McGivney.

La canonización, que es el proceso mediante el cual la iglesia declara formalmente que una persona es santa, requiere muchos pasos, entre los que están una cuidadosa investigación acerca de la vida y la santidad del candidato, un milagro verificado que ha sido atribuido a su intercesión y una evaluación de la Congregación para las Causas de Santos del Vaticano. Una vez que el candidato es beatificado, o nombrado “Beato”, se debe investigar otro milagro que se haya descrito, antes de que el Papa lo declare oficialmente santo. El tiempo que toma el proceso es variable. La beatificación de la Beata Madre Teresa de Calcuta en octubre de 2003, sólo seis años después de su fallecimiento, ha sido la más rápida en los tiempos modernos.

En el caso del Padre McGivney, la investigación de una curación milagrosa, que fue atribuida a su intercesión, se completó en 2000 y se sometió a la Congregación para las Causas de Santos. En el 2002 se entregó a la Congregación el positio, que es una exposición extensa de las virtudes del Padre McGivney. El próximo paso es que la Congregación complete su evaluación y presente su recomendación al Santo Padre.

La Semana de la Familia Colombina concluye cada año con los aniversarios de los dos “nacimientos” del Padre McGivney: el primero a este mundo (el 12 de agosto) y el segundo al otro mundo (el 14 de agosto). Si es beatificado, lo más probable es que el día de la fiesta del Padre McGiveny sea uno de estos dos, lo cual nos dará una razón más para celebrar.

El Cardenal Bertone habló en algunas ocasiones acerca del Padre McGivney durante la 125 Convención Suprema. Sus palabras fueron de ánimo para aquellos que estamos esperando la decisión de la Congregación. El Arzobispo Cronin estuvo entre los presentes.

“Fue ciertamente causa de una gran alegría, gozo y esperanza oír al Cardenal Bertone decir que él personalmente se interesará por la causa”, expresó el arzobispo. “Todo parece indicar que la causa llegará a una conclusión afortunada”.

¿Qué Significa Esto?

La canonización del Padre McGivney puede tardar todavía muchos años, pero esto no ha impedido que tanto los Caballeros de Colón como otras personas lo honren como su patrón e intercesor. Existen al menos diez consejos de Caballeros de Colón activos que han tomado el nombre del Padre McGivney. Uno de los más recientes es el Consejo Father McGivney #12530 de North Platte, Nebraska, que fue instituido en julio de 1999.

El Gran Caballero, Michael M. Krondak, explicó: “Los miembros fundadores del consejo escogieron al Padre McGivney por su amor sacrificial en bien del prójimo y por su servicio a Dios y a la Iglesia. Tenerlo como patrón nos recuerda siempre su amor sacrificial, cuando nos esforzamos por seguir los principios de la Orden, Caridad, Unidad, Fraternidad y Patriotismo”.

La Dra. Janet E. Smith ocupa la cátedra Padre Michael J. McGivney sobre la Ética de la Vida, en el seminario mayor Sacred Heart (Sagrado Corazón) de Detroit.

“Existe una feliz convergencia de elementos”, dijo la Dra. Smith en referencia a su posición, que es posible gracias al apoyo financiero de los consejos de Caballeros de Colón de Michigan. Reúne la reverencia del PadreMcGivney por el sacerdocio, la formación de jóvenes y la defensa de las familias y de los inocentes.

“Es un honor enseñar en el seminario”, expresó la Dra. Smith. “Creo que resulta apasionante formar sacerdotes en este momento.

Hay un renovado fervor en los jóvenes.” Mencionando la prevalencia de los abortos, la anticoncepción, la ferfieltilización artificial, la cohabitación y la pornografía, la Dra. Smith dijo respecto a sus estudiantes: “Están conscientes de que enfrentan un reto, sin embargo, tienen un gran deseo de encontrar los medios para llegar a la gente. Esto es producto de un verdadero amor por la verdad, un verdadero amor a la Iglesia y a la gente que los rodea.”

 El Padre McGivney también tiene un lugar prominente en el “John Paul II Institute for Studies on Marriage and Family” (Instituto Juan Pablo II de Estudios sobre el Matrimonio y la Familia), que es un instituto de teología que la Orden ha sostenido desde su fundación en la ciudad de Washington, D.C. En el 2008 se alcanzarán logros muy significativos, ya que el Instituto Juan Pablo II celebrará su 20 aniversario y se trasladará a su nueva casa permanente, un importante edificio del campus de la universidad Católica de América. El edificio, que se está renovando por completo gracias a una donación de los Caballeros de Colón, se llamará McGivney Hall.

“Al nombrar el edificio en honor del Padre McGivney se pone en relieve lo que ha significado su labor, tanto para la Iglesia como para las familias”, expresó el Dr. David L Schindler, decano académico y rector del Instituto Juan Pablo II.

 “Esto une simbólicamente dos de las grandes misiones de la Orden de Caballeros de Colón, que el Padre McGivney tuvo la profética sabiduría de fundar e impulsar”.

Mons. David M. O’Connell, presidente de la Universidad Católica de América también está entusiasmado con esta adición a la universidad.

“Estamos encantados de ponerle el nombre del Padre Michael J. McGivney a uno de los edificios centrales de nuestra universidad. La memoria del Padre McGivney y su papel en la fundación de una de las organizaciones católicas más grandes y prósperas organizaciones católicas de los Estados Unidos, vivirá en los predios de la universidad nacional de la Iglesia Católica en los Estados Unidos”.

Dando a Conocer al Padre McGivney

El Grupo en Pro del Padre Michael J. McGivney, que dirige el Padre O’Donnell, fue fundado antes de la apertura oficial de la causa de canonización. Entre sus propósitos está el proveer materiales e información acerca de la vida del Padre McGivney y del progreso de la causa, y además, reunir los informes sobre los favores atribuidos a la intercesión del Padre McGivney.

Aunque todavía no ha sido declarado santo, muchos ya lo veneran como tal, llamándole “Apóstol de la Juventud y Defensor de la Vida Familiar Cristiana”. También han tomado al Padre McGivney como su modelo espiritual y aliado, reconociéndolo como un amigo de Dios que está intercediendo por nosotros.

El Grupo en Pro del Padre McGivney recibe regularmente informes de personas que han recurrido al fundador de los Caballeros de Colón en tiempos de necesidad. Por ejemplo, después de un accidente automovilístico, un Caballero de Colón del pueblo donde vivió el Padre McGivney, Waterbury, Connecticut, escribió: “creo fielmente que gracias a mis plegarias (al Padre McGivney) me salvé de la muerte.”

Otra meta importante de los miembros del Grupo es difundir entre los fieles la devoción al Padre McGivney. Cuando se declara santa a una persona, después de todo, no es para el beneficio del canonizado, sino para el bien de la Iglesia en la tierra. Los santos son nuestros modelos, guías y amigos.

“Estoy muy contento con la labor del Grupo y espero que el Padre McGivney sea beatificado y canonizado en un futuro muy cercano” dijo el Arzobispo Henry J Mansell, que fue instalado como el cuarto arzobispo de Hartford, Connecticut, en el 2003.

“Estoy seguro de que su canonización ayudará a promover las vocaciones al sacerdocio”, expresó el Arzobispo Mansell. “Los párrocos son vitales para la vida de la Iglesia.

Su ejemplo fue excelente y con toda seguridad inspirará grandes obras”.

La historia de la vida del Padre McGivney se está conociendo mejor desde que comenzó su causa de canonización. Además de la labor del Grupo en Pro del Padre McGivney, la publicación en el 2005 del libro Parish Priest: Father Michael McGivney and American Catholicism ha ayudado a muchos a conocer a este Siervo de Dios. Además, su beatificación y canonización ayudará a que su vida inspire a un sinnúmero de personas.

A medida que más personas conocen al Padre McGivney, muchos se unen a las palabras del Cardenal Bertone durante su discurso inaugural en la Convención Suprema: “Sólo puedo esperar que mucha más gente llegue a conocer su vida en el mundo entero, así como en Estados Unidos...”

Alton J. Pelowski es asistente del editor de Columbia y se graduó en el 2006 del Instituto Juan Pablo II para Estudios sobre el Matrimonio y la Familia.