‘Venerable’ no significa ‘Anciano’

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Cuando el Padre Michael McGivney fue declarado “Venerable” en marzo de 2008, muchos preguntaron qué quería decir exactamente. Conocemos los títulos de “Beato” o “Santo”, pero “Venerable” suena como una especie de paso intermedio para las almas ancianas, una especie de limbo para quienes esperan su canonización. No hay nada más ajeno a la verdad; así que debemos examinar este título con más atención.

No usamos la palabra “venerable” a menudo en la vida diaria, y cuando lo hacemos, se refiere por lo general a una práctica que se mantiene más por su edad que por su pertinencia, como en una “venerable tradición”, o un “anciano venerable”, que se respetan más por su longevidad que por su utilidad.

Pero la Iglesia no se refiere a estos polvosos conceptos cuando usa el título de “Venerable” para los Siervos de Dios. En el contexto católico, Venerable no significa anticuado o pasado de moda, sino algo valeroso y dinámico, y digno de respeto e incluso de veneración. Lejos de las nociones de “viejo y anticuado”, Venerable denota “heroico y virtuoso”. Cuando un Siervo de Dios cuya causa de santidad es estudiada en el Vaticano recibe el título de “Venerable”, significa que la “virtud heroica” del candidato ha sido reconocida por el Santo Padre, con base en la mejor información sobre la vida y la reputación de una persona. La persona venerable ha tenido una vida de virtud más allá y por encima de la vocación cristiana normal, y es modelo para otros actualmente, con una forma de vida que debe ser estudiada e imitada por todos, en especial por los jóvenes.

El Venerable Michael McGivney, lejos de ser viejo y aburrido, es un hombre nuestra época, un sacerdote digno de ser imitado, y un visionario que se adelantó a su época al otorgar poder al laicado dentro de la Iglesia.

Esto es lo que la Congregación para las Causas de los Santos declaró sobre el Padre McGivney:

“En relación con las virtudes teológicas de Fe, Esperanza y Caridad, tanto hacia Dios como hacia el prójimo, así como las virtudes cardinales de Prudencia, Justicia, Templanza y Fortaleza, así como otras relacionadas con ellas, existieron en grado heroico en el Siervo de Dios Michael McGivney, Sacerdote Diocesano y fundador de la Orden Fraternal de Caballeros de Colón.”

“Decreto sobre sus Virtudes” de la declaración del Padre Michael McGivney como Venerable Siervo de Dios por el Papa Benedicto XVI.

15 de marzo de 2008.