Protector de la Vida Familiar Cristiana

El Padre Michael J. McGivney nunca perdió de vista su propósito último: cuidar y fortalecer a las familias cristianas.

El Padre McGivney, enviado a servir a los jóvenes de su grey, a su vez "envió" a jóvenes bajo su influencia y dirección al mundo para ser buenos esposos y padres, verdaderos caballeros para Dios y el país. Su obra con los jóvenes fue un mero trampolín para la formación de fuertes familias católicas. Nunca permitió que su dedicación al ideal del hombre cristiano, expresado tan claramente en la fundación de los Caballeros de Colón, oscureciera su meta última de proteger el bien de toda la unidad familiar. Sólo un par de años luego de crearse la Orden, comenzó a limitar su participación en los Caballeros para estar disponible para toda su grey.

Si bien se centraba en la tarea inmediata, nunca perdía de vista su propósito último: cuidar y fortalecer a las familias cristianas. En un sentido, la fundación de los Caballeros de Colón fue un medio más que un fin: un medio para fortalecer a los esposos y padres para que pudieran, a su vez, fortalecer a sus familias en su fe y asegurar su bienestar material.