Celebrante Gozoso

Mosaic at the chapel at the Knights of Columbus Supreme Council office in New Haven.

El Padre McGivney no era escaso cuando se trataba de celebrar. Sea que estuviera preparando las grandes festividades del año litúrgico o fiestas cívicas y religiosas, el Padre McGivney era enérgico y creativo, trabajando entre bastidores para que este tipo de eventos dieran fruto espiritual o brindaran una buena y sana diversión.

La belleza de las decoraciones para Pascua en la iglesia de St. Mary era señalada por la prensa secular, y el repositorio del Jueves Santo era considerado exquisito. El Padre McGivney solía servir como maestro de ceremonias para celebraciones litúrgicas en toda la diócesis, un papel que requería un sentido de reverencia y atención a los detalles.

Con un nombre irlandés, y ministrando a una congregación mayormente de inmigrantes irlandeses, el Padre McGivney daba un énfasis considerable a la celebración anual del Día de San Patricio. Las presentaciones dramáticas y las revistas musicales en el salón local alquilado requerían bastante previsión para proveer los decorados y disfraces, o simplemente para ensayar con los artistas. El Padre McGivney estaba metido de lleno en todas estas actividades.

La feria anual de St. Mary era un evento que duraba varios días, y el Padre McGivney siempre estaba ideando nuevas formas de entretener a los parroquianos, especialmente a los muchachos y muchachas jóvenes que eran el objeto especial de su amor y preocupación sacerdotal. Llevó esta preocupación con él en 1884, cuando fue designado pastor de la iglesia de St. Thomas, en Thomaston, Conn.

En una oportunidad, viajó hasta Nueva York simplemente para conseguir los disfraces y los decorados correctos. En el picnic parroquial insistió en que hubiera suficientes caballos de alquiler para que los jóvenes que estuvieran ansiosos para dar un paseo en coche a caballo no tuvieran que esperar demasiado tiempo en la cola.